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Archive for septiembre 7, 2011

Documento de la FAPA Giner de los Rios a los padres, explicando como afectan los recortes a los alumnos.

Categorías:Movilizaciones

Concentración #Alcalá 32, así da gusto, miles de personas unidas por la Pública

septiembre 7, 2011 17 comentarios

Nunca me he sentido tan orgulloso de ser docente de la Pública y creo que hoy hemos demostrado muchas cosas y lo hicimos de la mano de nuestros hijos, alumnos y padres de alumnos…  La calle de Alcalá cortada, sin problemas de orden público y ambiente festivo pero reivindicativo…  Una pasada.  Sin más palabras:

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Aguirre: “El que tiene boca se equivoca”

septiembre 7, 2011 5 comentarios

 

http://www.elpais.com/articulo/espana/Aguirre/tiene/boca/equivoca/elpepuesp/20110907elpepunac_5/Tes

 

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, ha rectificado esta mañana de las duras palabras que les dirigió a los docentes la semana pasada al asegurar que solo trabajaban 20 horas a la semana y que la mayoría de los madrileños trabaja más que ellos. Aguirre ha asegurado que sabe perfectamente las horas que trabajan los docentes y ha reconocido que sus palabras fueron “poco afortunadas”. “El que tiene boca se equivoca”, ha apostillado.

El viernes pasado, un días después de sus controvertidas declaraciones, la presidenta ya intentó rectificar desde su cuenta de Twitter @esperanzaguirre. “Sé que hay muchos profesores de Secundaria que superan las 37,5 horas de jornada y que pasan sábados y domingos encerrados corrigiendo exámenes”, reconocía la presidenta en 120 caracteres. Pero las disculpas no han llegado hasta esta mañana: “Cometí un error”.

En cambio, la presidenta ha negado tajantemente que la carta que les envió, pidiéndoles un “mayor esfuerzo” por la crisis, tuviera faltas de ortografía, como se ha demostrado. Aguirre ha atribuido la ausencia de algunas tildes a los “duendes de la tecnicalitis” informática, que hicieron que la empresa de las nóminas “escaneara” mal la misiva y olvidase “teclear los acentos”.

Pese a la polémica por esa carta, la presidenta quiere volver a intentarlo. A los buzones de todos los funcionarios madrileños podría llegar en los próximos días otra carta firmada por ella. Aguirre ha dicho esta mañana que ha tenido “la ocurrencia” de enviar otra misiva a los 164.000 funcionarios de la Comunidad, también a los profesores de Secundaria, para pedirles que le den “ideas para ver de donde se puede ahorrar” dinero público.

La presidenta, en rueda de prensa posterior al Comité de Dirección que ha celebrado hoy el PP de Madrid, ha señalado que, aunque la idea es “solo una ocurrencia”, está segura de que al menos “100 o 200 funcionarios” darán “magníficas ideas”, a pesar de que es consciente de que “la mayoría” pedirá que le bajen el sueldo a ella o que le quiten el coche.

Aguirre, que ha comenzado la rueda de prensa deseando “un pronto y total restablecimiento” al vicealcalde de Madrid, Manuel Cobo, que tuvo un accidente de moto el pasado 31 de agosto, ha incluido entre los destinatarios de esa carta a los profesores de secundaria que estos días están protagonizando numerosas protestas contra la ampliación de su jornada lectiva, que derivará en la reducción de las plantillas docentes en unos 3.200 puestos de trabajo, según los sindicatos.

La presidenta del PP de Madrid también ha acusado al candidato del PSOE a la Presidencia del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, de ser “el responsable máximo del deterioro de la Educación en España” porque todas las leyes “que han degradado” el sistema educativo son responsabilidad suya “en mayor o menor grado”. Aguirre se ha referido así a las declaraciones que hizo ayer el candidato socialista, que dijo que pensar que un profesor trabaja 18 horas a la semana era como pensar que el futbolista Iker Casillas “solo trabaja 90 minutos”.

Según la presidenta, Rubalcaba quiere mostrarse ahora como “el gran defensor de la Educación en España” y como “el adalid de la lucha contra el terrorismo”. “Pues ni lo uno, ni lo otro”, ha sentenciado. Así, ha recordado que el Gobierno de la Comunidad de Madrid “ha tenido que hacer una ley de autoridad del profesor, ha tenido que modificar planes de estudio y ha tenido que hacer que los profesores enseñen, porque el señor Pérez Rubalcaba se ha dedicado a degradar la Educación”.

Respuesta de los sindicatos

Tras la rectificación y las disculpas de la presidenta, los sindicatos de enseñanza de la Comunidad de Madrid CCOO, CSIF, ANPE y FETE-UGT han recordado que su principal reivindicación es una reunión “urgente” con la consejera de Educación, Lucía Figar, para abordar los recortes en la enseñanza y no las disculpas de Esperanza Aguirre.

Los sindicatos de enseñanza han acudido esta mañana a la Consejería de Educación para entregar a Figar una carta en la que solicitan la retirada de las instrucciones del curso escolar 2011/2012, en las que se incluye la amplicación de las horas lectivas, y una reunión “urgente” para abordar las repercusión en la calidad de la enseñanza de estas medidas.

Con nombre propio

septiembre 7, 2011 1 comentario

 

http://esodelaeso.blogspot.com/2011/09/con-nombre-propio.html?spref=tw

 

Con nombre propio

 

En mi instituto faltan nueve profesores. Nueve profesionales de los que parte se suman a los más de tres mil interinos que ya no tienen trabajo y, otra parte, a los más de mil funcionarios con plaza a los que nadie les ha asignado aún un destino. A cambio, la Consejería nos promete a quienes sí nos quedaremos alguna que otra (humillante) limosna -supongo que con intenciones de acallar una voz que es cada día más fuerte- como los 75 euros mensuales con los que, dicen, remunerarán las tutorías.

No deja de ser irónico que, tras acusarnos de irresponsables, insolidarios y egoístas, ahora pretendan solucionar el conflicto a base de dinero, ignorando que no estamos peleando por ello, sino por la dignidad y la calidad de la enseñanza pública. Una dignidad que, por supuesto, necesita tanto de esos insustituibles profesionales como de las tutorías, dejadas al libre albedrío de los centros en un ejercicio de absoluta irresponsabilidad educativa (¿cómo se puede desproteger a los alumnos y a sus familias de esa manera?), tutorías cuya supresión resulta incomprensible -no supone ahorro alguno- y que exigen una implicación muy difícil de recompensar económicamente, por mucho que ciertas voces -véase a la ínclita pensadora de las peras y las manzanas- se sumen al discurso de lo vagos que somos los docentes.

Quizá porque los recortes de este año, además de salvajes, tienen nombre propio en todos los centros; quizá porque los padres y los alumnos se han sumado a nosotros e incluso han tomado, en algunos casos, la iniciativa; o, quizá porque lo que nos estamos jugando va más allá de una simple reivindicación gremial, ayer -en la asamblea que se celebró en mi instituto- no fue difícil ponernos de acuerdo. Todos sentíamos de la misma manera. Todos respirábamos la misma rabia y, al mismo tiempo, idéntica ilusión. Porque lo hermoso de este movimiento -por algo lo hemos teñido de verde- es que no luchamos desde el derrotismo, sino desde la fe en la enseñanza, en la educación, en la escuela pública. Y si hay algo que tenemos claro es que la educación pública no solo es el recurso -imprescindible y necesario- para que toda familia pueda dar a sus hijos una buena educación, sino que la educación pública ha de ser -de nuevo: porque hubo un momento en que lo fue- la mejor de las educaciones posibles.

En ese sentido, le agradezco muchísimo a la Consejera de Educación, a nuestra Presidenta y hasta a la autora del símil LGTB-frutal, que hayan levantado en armas a padres, alumnos y docentes, porque con ello han conseguido despertar la (necesaria y, a veces, olvidada) autocrítica, así como las ganas de renovación de mi colectivo, hoy dispuesto a que la educación vuelva a ocupar un lugar importante en la sociedad, recuperando para ello la cohesión entre familias y profesores. La campaña de desprestigio de la Comunidad de Madrid ha sido tan torpe y falaz que cada nueva palabra ha contribuido, aún más, a que creciera esa marea verde que esta tarde llenará la concentración en Alcalá 32.

Una marea verde donde todos llevaremos con nosotros un sinfín de nombres propios que le dan sentido a esta lucha: nombres de profesores interinos que no tienen trabajo este año, nombres de profesores funcionarios que siguen esperando un lugar de destino y, cómo no, nombres de todos los alumnos que sabemos que se verán perjudicados por esta sinrazón, por este recorte salvaje, por este ataque contra el que ha de ser pilar de toda sociedad democrática. Por ellos, por esos alumnos -que, como ya escribí en La edad de la ira, son la única fe inamovible que tengo dentro de este sistema- iremos hoy a esa concentración. Y por ellos, también, perderemos días de sueldo en las huelgas, y llenaremos Madrid de acciones de protesta, y -si hace falta- volveremos a levantar adoquines para comprobar si quedan rastros de aquel -hoy tan lejano- mar.

Y, en el proceso, no crean que nos conformaremos con un canto victimista, ni con un autohomenaje compasivo, sino que haremos autocrítica de aquello que podamos mejorar, de todo lo que nos haga más fuertes, más creíbles, más presentes y, sobre todo, más visibles. En esta crisis -en este ataque contra lo público- el trabajo codo con codo entre docentes, padres y alumnos permitirá ese autoanálisis y, más aún, hará que todos recuperemos el lugar que merecemos en la escuela pública, uniendo -con fuerza- a la comunidad educativa. De modo que los centros renueven sus energías y que el verde de esta marea sirva no solo para oponerse a quienes pretenden desmantelarnos, sino también para fortalecer los principios que nos sostienen.

Ayer, al mirar la unanimidad del claustro de mi centro (compuesto -como en cualquier otro instituto público- por profesores de todo tipo de partidos e ideologías), me sentí orgulloso de formar parte de ellos. De los más veteranos, que hicieron un análisis duro y claro de cómo ha sido el deterioro educativo en las últimas décadas. De los más jóvenes, cargados de razones e ideas para cambiarlo todo (o, al menos, para intentarlo). De todos los compañeros que, ayer, se convirtieron en una sola voz, en un sinfín de propuestas, en una mirada triste cuando los nombres -de colegas y alumnos- vienen a nuestra mente, pero también ilusionada cuando la acción -verde y rotunda- se alza como instrumento y como defensa.

Esta tarde, en la concentración, pensaré en esos nombres. En J., un estudiante de 3ºESO que este año ya no tendrá profesor alguno de compensatoria que le sirva de apoyo. En T., una interina excelente que ayudó a ciertos alumnos en un grave problema tutorial. En M., un alumno que me marcó y con quien aprendí lo importante -y lo compleja- que es la labor tutorial. O en R., que tras años de interinidad sacó su oposición y, sin embargo, este año no tiene centro en el que trabajar. Y así, en cada lema, pensaré en un rostro. En una identidad. Porque los 80 millones que se han recortado en la pública -frente a los 600 millones que la Comunidad madrileña ha invertido estos dos años en autopublicidad- se traducen en profesionales en el paro, docentes sin medios y alumnos sin futuro. Un futuro por el que lucharemos, con todas nuestras fuerzas en esta marea verde por la educación pública. Porque les pertenece.

Categorías:Movilizaciones

Elvira Lindo excelente

septiembre 7, 2011 3 comentarios

 

 

http://www.elpais.com/articulo/ultima/Profesores/elpepiult/20110907elpepiult_1/Tes

 

ELVIRA LINDO

Profesores

Confundir horas lectivas con horas de trabajo no es gratuito, es una manera de contribuir al lugar común de que los profesores trabajan poco. Tampoco es nuevo: siempre que se trata de estrechar los derechos laborales en la enseñanza alguien deja caer, como de manera inocente, que los docentes de la educación pública gozan de más ventajas que el resto de los trabajadores. Por más que se informe sobre los desafíos a los que se enfrenta un profesor en nuestros días, siempre habrá un buen ciudadano que llame a la radio o escriba al periódico para informar, por ejemplo, de las largas vacaciones que disfrutan los maestros. Es un clásico. A los políticos se les llena la boca con que no hay inversión más útil en nuestro país que la destinada a educación, hasta que un día se ponen a hacer números y empiezan por ahí: prescindiendo de interinos y poniendo sobre los hombros de cada trabajador dos horas más.

Explicar que ser profesor no consiste solo en dar clase debería de ser innecesario. ¿Qué consideración se les tiene a los docentes si se extiende esa idea? El profesor enseña, pero también corrige, ha de preparar sus clases, perder un tiempo precioso en absurdos requerimientos burocráticos y, en ocasiones, hacer labores de trabajador social. La educación requiere ahora más energía que nunca y no es infrecuente que el enseñante desarrolle patologías físicas o psíquicas. Su trabajo cansa, es más duro que muchos de los trabajos que nosotros realizamos. Los niños y los adolescentes son grandes devoradores de la energía adulta. Los escritores que hemos visitado colegios e institutos lo sabemos: dos horas dando una charla ante una vampírica muchachada te dejan para el arrastre.

¿Cómo pretenden los responsables del injustificable derroche autonómico que se comprenda que el sacrificio ha de comenzar por los que ya están sacrificados?