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Archive for mayo 29, 2012

Volver al elitismo educativo de los 60

Excelente carta:

 

Reducir de un modo draconiano los presupuestos educativos, a la vez que se hinchan las tasas académicas, constituye una infamia. Hacerlo, además, en un contexto en el que muchas familias están sufriendo serias estrecheces económicas, denota una enorme insensibilidad. Y alegar que esa vampirización de la escuela pública no va a incidir en la calidad y equidad educativas, raya en lo chulesco. Y la guinda la ponen al tratar de justificarlo apelando a que el sistema educativo español es horrible y que lo van a arreglar con la doble sangría del tijeretazo y el aumento de los gravámenes académicos.

 Cuando yo tenía 13 años muchos de mis amigos abandonaron la escuela. Han pasado cuatro décadas, y en ellas la educación en España ha tenido un crecimiento exponencial. Hace 40 años el índice de estudiantes de educación secundaria entre los hijos de obreros y campesinos era muy reducido; y en la universidad constituían una excepción. Los índices de mujeres universitarias eran muy inferiores a los de los varones, sobre todo en carreras técnicas. En cuatro décadas hemos avanzado enormemente en igualdad de oportunidades, en integración del alumnado con necesidades educativas especiales, en éxito y continuidad académicas, en titulaciones y formación de nuestra infancia y juventud. Ha habido un gran esfuerzo y una apuesta muy importante de las familias (que sus hijos estudiaran más que ellos), del profesorado y —¿por qué no decirlo?— también de las administraciones.

¿Quieren retrotraernos al cerrado elitismo de antaño? Causa tristeza tener que dar la razón a Macbeth (Shakespeare) cuando define el mundo como “una historia llena de sonido y furia contada por un loco”.—José Eugenio Abajo

 

http://elpais.com/elpais/2012/05/29/opinion/1338316041_751005.html

 

El País: Wert es repugnante (y un tipo muy majo) / Guillermo López

 

Muy acertado:

 

[Chapapote discursivo ]En el periodismo español, hay un tipo específico de artículo que requiere un talento excepcional. El artículo cuyo mensaje subyacente vendría a ser: “No es tan hijo de puta como parece; ¡en realidad, es de puta madre!”. El artículo que ha de abordar el perfil de alguien denostado y criticado por sus malas acciones, pero que es amigo nuestro (de la empresa donde se publica). Y al que, por tanto, hay que defender, contra viento y marea.

Hay gente que es auténticamente maestra en este tipo de textos, como Mábel Galaz. Te lees un artículo de Mábel y al final parece que Su Majestad Campechana disparó al elefante de marras para salvar a España de un proceso de involución de imprevisibles consecuencias. Pero no todos han sido llamados por esta senda de la genialidad.

Es lo que ocurre con este magistral artículo que publicó el diario El País el pasado domingo. Un perfil del ministro de Educación, José Ignacio Wert. El ministro peor valorado del Gobierno. Especializado en insultar gratuitamente a aquellos a los que supuestamente debería defender (profesores y alumnos de la educación pública), así como en hacer declaraciones extemporáneas, frívolas y habitualmente erradas. Una persona tan insoportable que ha logrado que un colectivo en principio poco dado a pronunciamientos espectaculares -los rectores de las Universidades españolas- le diera plantón la semana pasada.

¿Por qué ese afán de PRISA por hacerle un “Mábel Galaz” a Wert? La razón es más que obvia. Wert ha sido habitual colaborador de PRISA, en El País y en la Cadena Ser. Wert es “uno de los nuestros”. Así que algo hay que hacer para enaltecer al personaje. ¡Pero lo gracioso del caso es que los intentos de enaltecerle le dejan aún peor!

Por ejemplo, considérese el primer párrafo, en el que el periodista intenta hacernos creer que Wert es un tipo muy listo: “detrás de su soberbia habita una mente brillante e ingeniosa”; “Dueño de una lengua viperina, afilada en cientos de tertulias, extremadamente mordaz, impertinente, provocador, también exhibicionista y arrogante”. O lo que tradicionalmente se ha considerado un cretino, para entendernos. Un chulo maleducado totalmente incapaz de ejercer ninguna clase de interlocución con los agentes sociales a los que debe atender.

Encontramos dos momentos particularmente maravillosos en el artículo. El primero, cuando afirma que Wert “se lo ha currao”, que a él nadie le ha regalado nada: “su actividad ha estado ligada al sector privado donde se ha podido desempeñar con libertad, sin las ataduras de la disciplina de partido: ha estado en RTVE, inauguró el CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas), convirtió Demoscopia (una pequeña agencia de encuestas nacida al amparo de EL PAÍS) en una gran empresa, estuvo en Sofres sumando audiencias, ha trabajado para el BBVA como jefe de gabinete del presidente Francisco González y, solo muy recientemente, comenzó a probar fortuna como consultor independiente y, sobre todo, como tertuliano”.

Vamos a ver si recapitulamos: Wert, ese hombre que no busca el cálido abrazo del Estado, ha trabajado en RTVE (pública), en el CIS (público), en el BBVA para Francisco González (ex presidente de Argentaria –banca pública-, colocado por el PP), en Sofres (empresa de sondeos que se acabó llevando el gato al agua en España merced a la intermediación de -¿lo adivinan?- RTVE) y “sólo muy recientemente”, tras una trayectoria de décadas trabajando en el sector público o -mejor aún- en empresas derivadas o dependientes del sector público, Wert se mete a tertuliano. Emprendiendo “a la española”.

El segundo gran momento del artículo es su explicación de la brillantez de Wert, sus cualidades personales, su prodigiosa memoria, que le permite no olvidarse jamás de un dato y aprender idiomas como Zapatero aprendía economía. Con el pequeño problemilla de que el periodista es totalmente incapaz de citar, pese a sus esfuerzos, un solo ejemplo acreditativo de esas supuestas capacidades. Es más, a continuación, justo después de afirmar que Wert nunca olvida un dato, el artículo no tiene más remedio que citar sus espectaculares metidas de pata con el número de Universidades de California o con Educación para la Ciudadanía, detrás de las cuales, en lugar de un sesudo informe confidencial que Wert devoró cuestión de minutos, es más verosímil que haya algún frívolo comentario de algún amigo suyo en una tertulia madrileña para demostrar lo malas que son las Universidades españolas.

Y es que Wert, a la luz de lo que explica el perfil que le han hecho en El País (recordemos: un perfil “de amigo”), se antoja un producto más de la factoría de pijos madrileños que nutren las instituciones, organismos públicos y empresas españolas enraizadas en torno al poder central, antes del PSOE y ahora del PP, acostumbrado a denostar los comportamientos y actitudes de todos aquellos colectivos que no se relacionan con ese mundillo rancio de las cafeterías madrileñas donde se orquestan golpes de Estado, se arregla el mundo con chascarrillos y se afirma que los funcionarios son unos vagos; las universidades públicas, un nido de rojos; los estudiantes de “la pública”, unos muertos de hambre; las clases trabajadoras, gente muy poco de fiar. Y que aquí lo que hay que hacer es arrimar más el hombro, apretarse el cinturón, trabajar más y quejarse menos. ¿O cómo pretenden estos desgraciados que las clases dirigentes logremos aumentarnos sueldos y primas exponencialmente en plena crisis económica?

Wert es alguien crecido en el entorno de este tipo de gente, que casi no ha trabajado en su vida; que se ha colocado en cómodos puestos directivos merced al dedazo de alguien de su entorno; que cree que la cultura es lo mismo que se consideraba tal en los años 40 (los toros y la copla); que desconfía de la modernidad por extranjera y extravagante. Alguien que ocupa un puesto de responsabilidad tan importante como el ministerio de Educación y se dedica a insultar a todos los colectivos a los que, en teoría, representa. Una actitud rayana en el surrealismo y que tiene mucho más que ver con la falta de preparación y el alejamiento de la realidad de quien ostenta el cargo que con una pretendida brillantez de enfant terrible que, si brilla por algo, es por su ausencia.

 

Categorías:Movilizaciones

Cuando la prima de riesgo daba miedo

 

Interesante información que ya da muchas vueltas en internet:

 

La Prima de riesgo ha superado con el gobierno de Mariano Rajoy los 500 puntos básicos habiendo superado el nivel que provocó el rescate de Portugal y Grecia y llegando incluso a los 514 puntos. Un problema que según Mariano Rajoy no se debe a los 24.000 millones del rescate a Bankia culpando de nuevo a otros de lo que es su única responsabilidad como presidente del gobierno.

Hubo un tiempo en que los medios de la derecha consideraban la prima de riesgo un problema, un drama, una catastrofe, algo que provocaba miedo, temor, terror, pánico.

-Portada de ABC con la prima a 200. 

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-Portada de ABC con la prima a 341

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-Portada de ABC con la Prima a 458

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Esperemos que la prima de riesgo no siga su escalada y llegue a 550 puntos básicos, porque para ABC cuando eso ocurría en Italia el país acercaba a Europa al abismo.

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No esperemos portada del ABC con la prima a 500 gobernando Mariano Rajoy. Es un problema secundario que no debe empañar la convocatoria de Del Bosque, un conflicto en Gibraltar o la pitada al himno de España.

 

http://antoniomaestre.wordpress.com/2012/05/28/cuando-la-prima-de-riesgo-daba-miedo-9-2/

 

 

La videoteca es muy jodida pero para la dama de hojalata todavía más…

Pasen y vean el vídeo de LD: