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Archive for junio 3, 2012

CLM: los interinos no cobran el verano excepto los de religión

 

Me llega por mail, os lo pongo tal cual:

 

Hola compañeras/os. 
 
Supongo que ya lo sabréis, el caso es que ya es oficial:  el 30 de junio nos despiden a los interinos incumpliendo el contrato que teníamos hasta agosto gracias al último Real 
Decreto, menos a los interinos de religión, que sí les respetan el contrato y cobrarán el verano. El resto patadita en el culo y al paro, a cruzar los dedos para que el año que viene no nos toque uno de los 2.000 puestos menos que habrá en Primaria e Infantil.
 
 
 
Es maravilloso ver cómo la administración y la Consejería se empeña en hacer maestros de primera, de segunda y de tercera.
 
Mañana por la tarde hay una asamblea en Toledo de maestr@s donde se hablará de todo esto y de cómo vamos a afrontar el inicio del curso que viene, por si os queréis acercar:
 
“martes 29 de mayo en el IES El Greco de Toledo (Pª San Eugenio, 23). El llamamiento será a las18:15 horas en primera convocatoria y 18:30 horas en segunda”
 
Un saludo.
Categorías:Movilizaciones

Desmontando la concertada (otra vez)

 

Otro artículo excepcional del blog amigo Valles y Cumbres:

 

Desmontando la concertada (otra vez)

La reforma educativa que quiere imponer el PP a punta de mayoría absoluta es inminente. Poco a poco van adelantando las medidas que ya anunciaron en su programa electoral; en el ámbito de los conciertos educativos también dieron pistas. Es necesario estar preparados ante lo que se nos viene encima, y también informados de la moto que nos quieren vender.
 
El concierto educativo, lejos de la musicalidad que acompaña al término, chirría a quienes conocen su funcionamiento real: es el regalo anual de dinero público a una empresa privada, en muchas ocasiones órdenes religiosas, para que monte un centro educativo con el que lucrarse (y cuyos beneficios no revierten en el Estado, sino en los dueños de la empresa). En teoría, los centros concertados juegan con las mismas reglas de los colegios e institutos públicos (educación gratuita, acceso libre, etc.), pero parece que está socialmente aceptado el incumplimiento constante en la inmensa mayoría de los casos.
 
Vayamos por partes, porque el asunto tiene miga. En primer lugar, el PP anunció en su programa electoral dos medidas directamente relacionadas con los conciertos; a continuación reproducimos lo que ya publicamos en su momento al respecto del proyecto de este partido:
 
 
    • Autonomía en la gestión económica: esto significa que abrirán las puertas para concertar centros. Actualmente la red pública (de acceso libre, contenidos consensuados, con fomento de valores universales, etc.) se financia con dinero público. Si se flexibiliza la “autonomía de la gestión económica” cualquier empresa podrá entrar en la financiación de colegios e institutos, y la pregunta en tal caso es si se buscará la rentabilidad económica por encima de la calidad educativa. Traducido: mejor 2 profesores que 3, y si se pueden meter 40 alumnos en una clase, perfecto; no olvidemos que una empresa privada lógicamente busca su propio beneficio.
 
  • Libertad de elección de las familias: después de leer el punto de “Autonomía en la gestión económica”, esa mal llamada libertad se traducirá en la multiplicación de colegios concertados-privados. El concierto, para el que no esté familiarizado, es un copago educativo: paga la administración y paga el cliente (la familia, se entiende). Ahora, la Educación Pública garantiza una serie de valores universales, laicos y sobre todo la gratuidad: el PP aboga por el copago, colegios con educación diferenciada (separación de niños y niñas) y la perpetuación de la iglesia y la religión católica en las aulas,‘cosubvencionada’ con dinero público.
 
 
Más claro, agua. Para ir allanando el terreno nos encontramos en estos días con titulares como “El PP considera la escuela concertada “un pilar fundamental” para la libre elección de centro“. Y se basa en la media verdad (peor que una mentira, no olvidemos) de que una plaza concertada sale mucho más barata que una pública. Recomendamos ver un video que pone de manifiesto la realidad de los colegios concertados:
 
 
 
 
 
 
Demostrado el co-pago (o re-pago, según prefieran) que significa la educación concertada, seguimos desmontando la media verdad anterior. ¿Por qué el concierto educativo sale más barato a la administración?
 
  • Porque las empresas, al ser privadas y escatimar en gastos hasta el último céntimo buscando su rentabilidad económica, en muchas ocasiones no disponen de los recursos necesarios. Pero como deben usarse, alguien debe comprarlos: son las familias las que se hacen cargo.
  • Porque seleccionan a su alumnado, y así gran parte de la plantilla de profesores que corresponderían a maestros de apoyo (pedagogos, especialistas de audición y lenguaje, educación compensatoria, etc.) ni siquiera es contratada -mucho menos ampliada en caso de necesidad-. ¿Qué ocurre con los alumnos que presentan necesidades educativas? ¿Por qué su número va bajando hasta casi no haber ningún alumno de estas características en los cursos altos? ¿Acaso son “invitados a probar otro estilo de escuela”?
  • Porque esquilman a las familias gracias a conceptos tan peregrinos como “gastos de matrícula”, “gastos de gestión”, “renovación de expediente”, etc. Eso sin contar con las típicas “aportaciones voluntarias”, la compra del vestuario obligatorio (uniforme, chándal, baby…), la presión para matricularse y pagar las actividades extraescolares o incluso el “material oficial”. Más flagrante puede llegar a ser la obligación de pagar cierta cantidad de dinero por la “prematrícula” o “reserva de plaza”, un concepto de pago ilegal que atentaría contra el proceso de escolarización, algo que en teoría debe ser respetado y compartido por todos los centros subvencionados (públicos o no).
  • Porque los colegios concertados siempre están enclavados en un lugar con suficiente demanda, donde pueden tener más rentabilidad. Por supuesto que sale más caro mantener una escuela rural con 20 alumnos en mitad del monte: no nos cansaremos de decir que la función de la administración consiste, en estas ocasiones (escuelas rurales, unitarias, CRA…), en garantizar el derecho a la Educación de todos y cada uno de los alumnos de este país aunque obviamente a veces salga deficitaria en términos económicos. ¿A que nunca nadie ha visto una empresa concertada ofrecer plazas escolares en una aldea?
 
 
En otro ámbito, la escuela concertada significa un estruendoso tiroteo contra la participación democrática, la inclusión social o la igualdad. Los profesores cobran menos y son explotados por la empresa, obligados a hacer más horas que en un claustro de centro público, ya que su menor número hace multiplicar el esfuerzo para sacar un curso adelante. Así, la atención individualizada se diluye: a la hora de trabajar con un alumno que se retrasa, primero se le aconseja apuntarse a las clases particulares (del propio centro) y, si los resultados no son los esperados, buscar otro colegio o instituto. Además, la contratación del profesorado es libre, ya que los docentes no pasan ninguna oposición o proceso más que el del propio centro: aunque nos encontramos con grandísimos y experimentados profesionales en este sector, se constata que no han pasado pruebas objetivas para ser seleccionados de entre los mejores.Stats
 
Por todas estas razones podemos decir que el concierto educativo es una aberración. Significa un trato de favor hacia algunas empresas privadas (la mayoría órdenes religiosas), cuyos beneficios no revierten al Estado. Las familias son presionadas para re-pagar lo que ya mantienen mediante sus impuestos, y los responsables de esta injusticia miran para otro lado. Los puestos de trabajo generados por la educación concertada ofrecen peores condiciones y menor sueldo a los docentes, tras una contratación subjetiva y dada al enchufismo (sobre todo ideológico: ¿por qué los no católicos, o personas divorciadas, deben tener menos posibilidades de ser contratados?). Además, el trato a los alumnos es inevitablemente menos completo por las cuestiones que explicábamos antes.
 
Por último, no nos explicamos por qué la religión sigue estando subvencionada: es una opción personal, y como estado laico en el que nos encontramos, debería sustentarse únicamente con la aportación privada. Volvemos a repetir que no estamos en contra de las creencias religiosas, pero no es justo mantenerlas con los impuestos de todos: para eso están los colegios privados, que son el lugar perfecto al que pueden acudir aquellas familias que deseen una educación religiosa para sus hijos.

El mayo ‘horribilis’ de la dama de hojalata

 

Personalmente, no entiendo que esta señora pueda seguir en política:

 

El mes de mayo no ha sido precisamente florido y hermoso para Esperanza Aguirre. El mensaje que transmitió, en clave regional y a los demás barones del PP, con su reelección por tercera vez como presidenta del PP de Madrid con un respaldo del 97,2%, más que nunca —en el congreso de 2008 obtuvo el 96,3% de los apoyos, frente al 91,99% de 2004—, ha perdido fuelle. La autoridad y supremacía de la responsable de la Comunidad, el discurso neoliberal que aspira a exportar a la Moncloa, se han visto cuestionadas en un mes horribilis. Especialmente tras las turbulencias que afectan al bolsillo de las últimas dos semanas. La inmaculada hoja de ruta que su equipo de trabajo presentaba como un ejemplo de gestión se ha ido torciendo hasta límites insospechados. Poco a poco. Gota a gota. Ploc, ploc. El laboratorio de ideas y campo de pruebas en que la presidenta regional ha convertido Madrid, ha mostrado las primeras grietas.

Aguirre celebró el Dos de Mayo con dos declaraciones de calado. Por la mañana le confesaba a Carles Francino en una entrevista en la Cadena SER que había encontrado “unas partidas maravillosas” con las que ahorrarse unos millones. El revuelo se quedó corto con el globo sonda posterior en Abc de “poner peajes” en las autovías bajo su órbita de influencia. Dos ejemplos de la barra libre —sin represalias, sin efectos secundarios en la intención de voto— a la que el PP se ha acostumbrado y que preocupa a algunos de sus componentes.

Acostumbrada a marcar la agenda política y a imponer las reglas del juego, el fin de fiesta comenzó para Aguirre el 10 de mayo. La mayoría absoluta en el Parlamento autónomo —72 escaños por los 36 del PSM, 13 de IU y 8 de UPyD— seguía ahí, pero el panorama había cambiado. Para sorpresa del respetable, la lideresa anunciaba ese día que los presupuestos de 2012 no valían. Aprobados el 22 de diciembre, la partida de 17.048 millones de euros se revelaba como la más breve de la historia de la Comunidad. Kaput. Curiosamente, antes de anunciar los segundos presupuestos en cinco meses Aguirre había apuntado hacia otra dirección. En concreto hacia la delegada del Gobierno, Cristina Cifuentes, “en exceso generosa” con el Movimiento 15-M que ese fin de semana calentaba motores con motivo de su primer aniversario.

Los indignados acapararon buena parte de la atención en las jornadas posteriores, hasta el punto de que casi pasaron inadvertidas las apreturas económicas de la Comunidad. Al día siguiente de que Aguirre pusiera sobre la mesa unos presupuestos nuevos, el consejero de Economía y Hacienda, Percival Manglano, reconocía, después de mucho insistirle, que la Comunidad no recibiría 1.400 millones, un 10% de los que estaban fijados que iba a transferir el Estado. Un agujero al que añadir los mil millones que se dejaron de ingresar en los tres últimos meses de 2011, y los 1.300 millones pendientes del pago con los proveedores.

El panorama que dibujaba el responsable de las cuentas regionales no se quedó ahí. Manglano también se refirió a la caída en picado, del 40%, de los tributos directos en el primer trimestre de 2012. En especial el impuesto de transmisiones, un 41% inferior al del mismo periodo del año pasado. Pero toda la crudeza de la situación económica no estalló hasta una semana después. El viernes 18 la Comunidad corregía sus previsiones de déficit para 2011. Ya no era del 1,13%, lo que la convertía en la única autonomía que no había superado el listón del 1,3% impuesto por la Administración Central. El déficit, como si fuera levadura, se había disparado hasta el 2,2%. Madrid ya no era “la mejor de la clase”, analizaba con retranca el portavoz de UPyD, Luis de Velasco, que incidía en que “encima había hecho trampas”. “El Gobierno miente cada vez que habla”, decía encendido Antonio Carmona, el especialista en Economía del PSM.

De repente, el Gobierno de Aguirre, pionero en aplicar medidas de austeridad, lo que le había servido para ahorrar 2.200 millones de euros desde 2008 —por ejemplo adelgazando la estructura del Ejecutivo madrileño pasando de 15 a ocho consejerías, o subiendo las horas lectivas a los profesores, originando el despido de más de 3.000 interinos según los sindicatos y un millar según la Comunidad—, ya no era un modelo. Para empezar porque, aunque Manglano insistió en que había comunicado el déficit “en cuanto fue definitivo”, la Comunidad conocía al menos desde el lunes 14 que la cifra se había duplicado. Eso sí, Aguirre ya había dicho en febrero que era “muy probable” que se tuviera que actualizar la cifra definitiva. Ese mismo día la Comunidad presentó un plan de ajuste adicional de 1.376 millones en dos años, centrado en sanidad y enseñanza.

Tras lamerse las heridas el sábado y el domingo y pensar un plan de ataque, las contramedidas de la dirigente madrileña llegaron el martes, tras beneficiarse de la tregua que le otorga el fin de semana. Aguirre insonorizó las críticas a su gestión económica con una cortina de fútbol. Tres días antes de la final de la Copa del Rey entre el Athletic y el Barcelona en el Vicente Calderón, Aguirre acaparó la atención pidiendo que “la Copa de España” se suspendiera y celebrara “a puerta cerrada” en caso de que las aficiones pitaran al himno español. Como ya pasó en la edición de 2009 y como terminó pasando. Políticos, medios y ciudadanos, todos, entraron por el aro, restando fuerza a la amenaza, para muchos una certeza, de que la Comunidad estudiaba en serio bajar el sueldo de los empleados públicos. “Como Sócrates, vamos a plantearnos todo”, afirmó Aguirre en una comparecencia en la que, casi de pasada, dejó las puertas abiertas a una comisión de investigación en la Asamblea de Madrid de la gestión de Caja Madrid.

El revuelo futbolero alcanzó su apogeo en la final de Copa, en la que los insultos a Aguirre —a la par a los abucheos al himno de España— convirtieron a la política en Trending Topic. Esa jornada parecía que el deporte rey lo taparía todo, y de alguna manera lo hizo con la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid. El fallo convertía a las 1.231 hectáreas urbanizables del Distrito Norte de Alcorcón en rústicas y, por tanto, no aptas para la construcción de las Eurovegas. Para colmo, se producía tres días antes de la visita de Andrew Tottenham, el encargado en Europa de Sheldon Adelson, el inversor detrás del megacomplejo de ocio y centro de convenciones que también pretende Cataluña.

Aunque la Comunidad reacciona de inmediato anunciando que recurriría al Supremo, el golpe a uno de los proyectos por los que el Ejecutivo llevaba más tiempo peleando fue antológico. Por más que le quedase el comodín de Valdecarros frente a Barcelona, la candidatura la otra aspirante. Si la semana terminó de aquella manera, la siguiente acabó peor. Los incendios se le acumularon a Aguirre y al Partido Popular. Cerrando las puertas que antes había abierto, el PP tumbó este lunes la petición de UPyD, que contaba con los apoyos de PSM e IU, de abrir una comisión de investigación sobre Caja Madrid y no Bankia, como siempre argumentaron los populares. ¿La justificación? Que no era competencia de la Comunidad y, que en caso de haberlo sido, correspondía a la legislatura pasada y no a la actual (Bankia nace en 2010).

El día a día se complicó todavía más apenas unas horas más tarde. La Comunidad, que llevaba desde 2008 dando vueltas a la privatización del 49% del Canal de Isabel II, renunció sine die. Dándose de plazo hasta final de legislatura. Aunque las explicaciones de Ignacio González tenían su lógica —“Tal y como está el mercado, no se dan las condiciones para que podamos vender el Canal en los precios que creemos adecuados”—, su aplazamiento abrió otro frente más al Gobierno.

Pero todavía había más. La crisis de mayo alcanzó su cénit el jueves. Tres semanas después de anunciarse que los presupuestos actuales eran papel mojado, el Consejo de Gobierno tampoco se puso de acuerdo en dónde recortar y qué tasas y partidas respetar. Igual que el jueves 17. Igual que siete días después. El plan presentado por Manglano no provocó el consenso mínimo para acometer unos ajustes que se prevén amargos. Las cinco horas de reunión de los consejeros con Aguirre dejaron un ambiente encrespado, con los partidarios de la línea dura por un lado —desde disminuir los salarios de los trabajadores que cobran de la Comunidad, lo que supone un ahorro inmediato, a despedir interinos— y los que planteaban otras alternativas más light y que se empezarían a notar a final de año. La falta de quórum provocó que Manglano se fuera con Aguirre sin dar explicaciones, y que González tuviera que hacer equilibrismos para justificar el retraso en las cuentas. Una vez más. Su rostro circunspecto resumió un mes de mayo para el olvido en el Ejecutivo autonómico.

http://ccaa.elpais.com/ccaa/2012/06/02/madrid/1338637363_357028.html