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Archive for 31 julio 2012

Esperanza Aguirre le quitará 330 euros en el segundo semestre a los profesores de la concertada

Llegan los recortes a la Escuela Subvencionada:

http://www.diarioprogresista.es/esperanza-aguirre-le-quitara-330-euros-en-el-segundo-semestre-a-15252.htm

La Comunidad de Madrid aplicará una reducción por importe de 330 euros a los profesores de la enseñanza concertada para el semestre comprendido entre los meses de julio y diciembre, una disminución que será prorrateada en siete partes dado que en diciembre el descuento será doble.

Esperanza Aguirre le quitará 330 euros en el segundo semestre a los profesores de la concertada   Así aparece recogido en una orden de la Consejería de Educación publicada en el Boletín de la Comunidad de Madrid, en virtud de lo dispuesto en la modificación de la Ley de Presupuestos de la Comunidad y de medidas urgentes de racionalización de gasto público.

La orden remarca que el artículo 18 de la normativa expone que corresponde a la Consejería fijar las nuevas cuantías en concepto de ´salarios de personal docente´.

En este sentido, se incide en que la reducción se aplicará también a todo el profesorado docente de la enseñanza concertada que perciba sus retribuciones con cargo a los fondos públicos, ya sea a través de la nómina de pago delegado o mediante el sistema de módulo íntegro.

“Para los profesores de todos los convenios colectivos de aplicación a la enseñanza privada sostenido con fondos públicos que perciban retribuciones en el mes de julio, y a partid de dicho mes, con contratos de trabajo a jornada laboral, la minorización por importe de 330 euros se aplicará en proporción a las horas lectivas establecidas por contrato en ese semestre”, recoge la orden para indicar que también se procederá en este caso a la división en siete partes.

En otro punto, se remarca que los profesores de la concertada que inicien o finalicen la relación laboral en ese semestre, el descuento se aplicará en proporción a los días que se trabaje y en función a la jornada que realicen. La orden está acompañada de un anexo en el que se establece los costes salariales, incluido Seguridad Social, por cada unidad escolar según los distintos niveles educativos.

El negocio educativo y otras mamandurrias

 

Muy bueno:

http://www.nuevatribuna.es/opinion/juan-pedro-rodriguez-hernandez/el-negocio-educativo-y-otras-mamandurrias/20120730102951078952.html

Mamandurria, según la Real Academia de la Lengua “sueldo que se disfruta sin merecerlo, sinecura, ganga, permanente”. Todo hay que decirlo, es un término que no conocía, pero que me hace gracia escucharlo. Yo siempre he buscado un término “simpático” para definir los millones de gastos de la Comunidad en propaganda o en tener miles de asesores. Por lo que veo, a la Presidenta Regional, Esperanza Aguirre, cuestiones como las ayudas a sindicatos, becas, subvenciones, por ejemplo a desempleados, a distintas asociaciones, son mamandurrias. Pero es que no me termina de convencer nuestra Presidenta, ya que creo que lo de la propaganda y asesores se ajusta de pleno al término.

Sin embargo, yo hoy prefiero escribir sobre otra cuestión, que también entra dentro de las mamandurrias. Día a día, decreto a decreto, o rueda de prensa a rueda de prensa, se va recortando la inversión en educación, pero sin embargo aumenta la inversión en educación privada o concertada. Nos encontramos que cada año aumentan además los beneficios económicos de las empresas que gestionan estos tipos de educación, tanto que ahora se están planteando quitar la gratuidad de varios niveles educativos, como ha pasado ya con los ciclos formativos de ciclo superior. He ahí un tipo de mamandurria muy claro, se ayuda a ciertas empresas que conciben la enseñanza como un negocio, y que buscan beneficios como tal. Si tienen beneficios no creo que necesiten ese tipo de inversiones. Al margen queda el morbo de tratar la educación como un negocio privado, que asumen determinadas empresas, la mayoría vinculada a la Iglesia. Un negocio muy seguro, mamandurria, porque con tales ayudas es muy difícil que tengan pérdidas; es más mamandurria que negocio, ya que los negocios tienen sus riesgos. Ayudas que refuerzan a “empresas” que adoctrinan a nuestros jóvenes, y se enmarcan dentro del más agresivo integrismo. Tanto es así que mientras la Comunidad de Madrid baraja quitar dinero para vacunas, parece valorar invertir dinero en los uniformes de alumnos y alumnas de centros privados. Desde el Gobierno Regional se acosa a los centros educativos públicos, se les asfixia económicamente y se insulta a sus responsables y a toda la comunidad educativa, y mientras se favorece que se establezcan en Madrid nuevos centros privados, incluso regalando terrenos, como en el caso de la Universidad de Nueva York en la Finca Vista Alegre. Eso, Aguirre, también es una mamandurria.

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La ONU acusa a Rajoy de llevar a la pobreza al 21,8 % de los españoles

 

 

Simplemente pásalo:
http://www.lavozdegalicia.es/noticia/economia/2012/07/30/onu-acusa-rajoy-llevar-pobreza-218-espanolesjuncker-anuncia-bce-eurogrupo-actuaran-juntos-salvar-espana-italia/0003_201207G30P18991.htm#.UBb3nT5GJBE.twitter

 

Los recortes del Gobierno y la envergadura de la crisis en España han encendido todas las alarmas en Naciones Unidas. El último informe del Comité de Derechos Económicos y Sociales y Culturales (CDESC) de la ONU critica sin ambages los ajustes aprobados que, denuncia, «perjudican de forma desproporcionada» a los más desfavorecidos. El estudio es anterior al último paquete de recortes aprobado por Rajoy.

El comité asegura estar «preocupado» por la «reducción de los niveles de protección» provocada por «las medidas de austeridad». Recortes que están «perjudicando de forma desproporcionada» a «los grupos desfavorecidos y marginados», entre los que cita a mujeres, niños, personas con discapacidad, «los adultos y los jóvenes desempleados», las personas mayores, los gitanos, los inmigrantes y los solicitantes de asilo.

Según el estudio, se está produciendo un incremento «considerable» del índice de personas en riesgo de pobreza, hasta el punto de que el 21,8 % de la población vive ya por debajo de ese umbral. Y uno de cada cuatro menores de edad pertenecen a ese grupo.

Alarmas encendidas

La ONU muestra especial inquietud por los altos niveles de paro, que se está cebando, señala, de nuevo, en los sectores más débiles. El comité, ante esta perspectiva, hace un llamamiento al Gobierno para que «evite cualquier retroceso» en la «protección de los derechos laborales de los trabajadores».

Alarmas encendidas también por el deterioro de las condiciones de los que sí tienen trabajo. Señala la ONU que el salario mínimo interprofesional tiene «un valor que no permite un nivel de vida digno». La institución, en ese punto, reclama con urgencia que se «ajuste periódicamente al costo de la vida» ese sueldo, así como las pensiones.

Los tijeretazos en educación, investigación y sanidad son criticados con dureza. El informe constata que el recorte de derechos de acceso de los inmigrantes en situación irregular a los servicios públicos de salud va contra las convenciones internacionales firmadas por España.

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A Wert le gusta la escuela de Pinochet

Increíble pero cierto, aquí todo nos llega con treinta años de retraso y caminamos hacia el Antiguo Régimen:

http://blogs.elpais.com/contrapuntos/2012/07/los-amigos-chilenos-del-sr-wert.html

Los amigos chilenos del Sr. Wert

Por: Pablo Gentili | 19 de julio de 2012

A comienzos de este mes, visitaba España e Inglaterra el ministro de educación chileno,Harald Beyer Burgos, acompañado de algunos rectores de reconocidas instituciones universitarias de su país. Como detalló la prensa trasandina, el viaje incluyó diversos intercambios con su par ibérico, José Ignacio Wert, quien lo recibió en su despacho el viernes 6 de julio.

No deja de ser curioso que el Ministerio de Educación español siquiera haya emitido un comunicado de prensa al respecto ni que tampoco se haya realizado ninguna mención del encuentro en su página web. Podría suponerse que semejante omisión es directamente proporcional al desinterés que suele generar este tipo de eventos en la opinión pública española. ¿A quién podría interesarle el motivo de un encuentro entre el ministro Wert y el representante de un lejano país latinoamericano, más conocido por sus vinos que por sus afinidades educativas con España?

Sin embargo, el motivo de la reunión estuvo lejos de ser banal o meramente protocolar. En ella, el ministro Wert sostuvo su deseo de profundizar intercambios entre ambos países que permitan conocer los beneficios que tendría para España el sistema de financiamiento de la educación superior chilena.

¿Por qué los españoles deberían preocuparse con la visita del ministro de educación de Chile y con las probables recomendaciones que éste podría formularle al principal responsable de la cartera educativa de España?

Wert y Beyer
El ministro de educación chileno, Harald Beyer y su par español, José Ignacio Wert, en Madrid, el pasado viernes 6 de julio. Foto: Embajada de Chile en España.

Harald Beyer, como J.I. Wert, tiene una sólida formación académica y una experiencia política marcada por posiciones conservadoras. Doctor en Economía por la Universidad de California en Los Angeles, Beyer se ha desempeñado como subdirector del Centro de Estudios Públicos, un destacado think tank de la derecha chilena. Como investigador de esta institución, el actual ministro ha sobresalido por sus opiniones favorables hacia los procesos de privatización del sistema universitario nacional y por sus críticas vehementes a las políticas igualitarias y a la escuela pública. Harald Beyer ha sido, sin lugar a dudas, uno de los más relevantes intelectuales orgánicos de un proceso de reforma educativa que ha segmentado y fragmentado el sistema escolar chileno con nefastas consecuencias en términos de justicia social y equidad: un sistema educativo pobre para los pobres y uno rico, elitista y altamente competitivo para los ricos. Los efectos de estas desigualdades han sido puestos en evidencia por numerosos estudios y, fundamentalmente, por los jóvenes chilenos, las estudiantes y los estudiantes de enseñanza media y superior, cuyas movilizaciones y luchas han transcendido las fronteras nacionales por su dinamismo y su combatividad. Lo que para el ministro Wert es un modelo a ser imitado, ha transformado a Chile en una de las sociedades más injustas y desiguales del continente americano.

En la actualidad, el sistema universitario chileno funciona con la lógica de un mercado privado de provisión de servicios educativos, donde se ha abolido definitivamente el principio de gratuidad y donde la posibilidad de iniciar los estudios depende de las buenas condiciones económicas de los alumnos o del acceso a un sistema de préstamos de carácter extorsivo y de efectos profundamente excluyentes. Familias endeudadas y una montaña de frustraciones se acumulan como los resultados más visibles de un sistema universitario altamente precario en su calidad democrática.

Las alianzas y afinidades del actual gobierno chileno con la educación privada pueden observarse sin demasiados matices en la delegación de representantes universitarios que acompañó al ministro Beyer en su viaje a Europa:

Federico Valdés Lafontaine – Rector de la Universidad del Desarrollo, una institución privada que pertenece al ex candidato a la presidencia y ex ministro de educación del actual gobierno, Joaquín Lavín. Un activo miembro del Opus Dei y dirigente de la neoliberal Unión Demócrata Independiente (UDI) que llevó al empresario Sebastián Piñera a la presidencia de la República. La Universidad del Desarrollo es una rara mezcla de institución ultra-liberal y decimonónica, promotora del libre mercado y del catolicismo reaccionario del Opus Dei. Otro de sus fundadores fue Hernán Büchi, ex ministro de hacienda de la Dictadura Militar del General Pinochet. También, Cristian Larroulet, actual secretario general de la presidencia, un político de estrechas vinculaciones con el ex gobierno de facto y, junto con el ministro Beyer, uno de los ideólogos de la nueva Ley General de Educación que tanto combaten los estudiantes por sus amenazas a la escuela pública y su cristalización de las inequidades educativas.

Jaime Arancibia – Vicerrector de la Universidad de los Andes, la institución orgánica delOpus Dei en Chile. Su rector es Orlando Poblete, quien, entre 1979 y 1987, fue asesor especial de Augusto Pinochet y luego su ministro general de gobierno.

Andrés Benítez – Rector de la Universidad Adolfo Ibáñez, institución extremadamente conservadora, cuyo origen ha sido la Escuela de Negocios de Valparaíso. Uno de sus principales impulsores fue Pedro Ibáñez Ojeda, hijo de Adolfo Ibañez, integrante del Consejo de Estado de la Dictadura de Pinochet y conocido por sus exaltados ataques al voto democrático. La universidad está estrechamente vinculada a los intereses del Partido de Renovación Nacional del presidente Piñera.

Pedro Uribe – Rector de la Universidad Andrés Bello, institución perteneciente al consorcio conservador Laureate International Universities. El presidente de su Junta Directiva es Juan Antonio Guzmán Molinari, quien fuera ministro de educación de la última Dictadura Militar. En rigor, la Junta Directiva de la Universidad Andrés Bello es una verdadera galería de la fama de ex funcionarios del gobierno de Augusto Pinochet.

José Rodríguez – Rector de la Universidad Federico Santa María, institución de orientación básicamente técnica y de ingeniería. Creada por el filántropo homónimo a comienzos del siglo XX con el objeto de servir “al proletariado de mi patria”. Centro educativo que, tal como estableció en su testamento Federico Santa María, debería ser laico y gratuito, pero que hoy cobra más de 7.000 dólares por año a los estudiantes que allí cursan sus carreras.

Nicolás Cubillos – Rector de la Universidad Finis Terrae, de la Congregación de los Legionarios de Cristo, fundada por el sacerdote mexicano Marcial Maciel, quien murió mientras se desarrollaban decenas de juicios contra él por abuso sexual y pederastia. Las instituciones educativas de los Legionarios de Cristo continúan, dentro y fuera del país, siendo objeto de denuncias por abuso sexual contra niños, como las realizadas recientemente en el colegio chileno Apoquindo, propiedad de la Congregación.

Menuda banda de amigos…

Vale destacar que ninguno de los participantes de la comitiva del ministro Harald Beyer pertenecía a cualquiera de las universidades públicas chilenas ni, mucho menos, tenía en su legajo cualquier compromiso con la democracia y la defensa de los derechos ciudadanos en su país.

El gobierno del presidente Rajoy va rehaciendo asi su tejido de relaciones con Latinoamérica. Cuenta para ello con una vasta experiencia que cultivo él mismo como ministro de educación del gobierno de José María Aznar, así como la herencia de su antecesora, Esperanza Aguirre, quien, desde el gobierno de la Comunidad de Madrid, continúa manteniendo un estrecho vínculo con los más conspicuos representantes de la derecha chilena.

Camista verde

Resta la duda de los motivos por los que el ministro Wert no informó a la opinión pública española sobre las inspiradoras conversaciones con su par trasandino. Seguramente, tiene más charme anunciar que se pretende imitar el Sistema de Formación Profesional alemán que el modelo de privatización y endeudamiento estudiantil chileno.

La sociedad española deberá elegir si aspira a que su sistema universitario consolide un modelo basado en la calidad y la equidad o si, por el contrario, se aproxima al recetario de exclusión y abandono que pregona el actual gobierno chileno. Los intereses y afinidades del ministro Wert van quedando cada vez más definidos.

Sea como fuera, habrá que apostar a que la marea verde que levanta la bandera de la escuela pública en España atraviese el océano, llegando hasta los Andes. Y también, a que la lucha por el derecho a la educación que protagonizan esos aguerridos y valientes jóvenes chilenos inspiren y acompañen a todos aquellos que no se resignan a que España siga siendo maltratada por quienes la gobiernan.

 

Desde Santiago de Chile

Negar la educación

 

Artículo recomendable:

 

http://elpais.com/elpais/2012/07/24/opinion/1343140089_950224.html

Negar la educación

Desde hace meses, muchos meses ya, nuestras vidas están a merced de los mercados. Es imposible abrir la prensa, encender la radio o la televisión, mantener una conversación incluso, sin oír hablar de recortes y despidos, de supresión de derechos sociales, de pérdida de civilización, en suma.

Entre tanto, intentamos educar a nuestros hijos a pesar de —o contra— esto. Y confiamos en que si aún queda un espacio de resistencia frente a los poderes financieros ese ha de ser el de la escuela. ¿Cómo imaginar entonces que la reforma del sistema educativo consista en hacer de estos grilletes sus cimientos? ¿Cómo reducir la educación a “motor que promueve la competitividad de la economía?”

Este vocabulario de guerra (“mercado”, “competitividad”, “éxito”, “arena internacional”) impregna cada una de las páginas del borrador del anteproyecto de ley, presentado hace unos días. Ni una sola vez se mencionan aquellas palabras que hasta ahora trazaban el horizonte de todo proyecto educativo: “democracia”, “ciudadanía”, “cooperación”, “diálogo”, “pensamiento crítico”. “Cultura”.

Tan inquietante como este objetivo es el camino previsto para alcanzarlo: el reconocimiento de la diversidad del alumnado como requisito para “canalizar a los estudiantes hacia las trayectorias más adecuadas a sus fortalezas, de forma que (…) se conviertan en rutas que faciliten la empleabilidad.”. Niños y niñas no son ya otra cosa en la futura ley de educación que mano de obra y nada más.

Es verdad que unos y otros tenemos talentos diversos y que la escuela no ha estado abierta hasta el momento más que a los perfiles de quienes se ajustaban a la escuela de antaño. Creíamos que al fin era el momento de abrirla a las artes, a la investigación, a la creatividad; a otras formas de aprender, cooperativas e interdisciplinarias. Pero no: no se trata de abrir, ensanchar, incluir. Se trata más bien de amputar, de mutilar, de segregar. De reducir materias – y “detectar las prioritarias”-; y de excluir alumnos y derivarlos, ¡desde los 12 años!, a “otras vías”.

Niños y niñas no son ya otra cosa en la futura ley de educación que mano de obra y nada más

¿Cómo se va a llevar todo esto a cabo? Recuperando “la cultura de la evaluación”. Para un estudiante esto será, a buen seguro, un sarcasmo. Quien señala que la selectividad “no funciona porque la aprueba el 94% de los alumnos”, ignorando que esos alumnos acaban de superar todas las pruebas de evaluación de un costosísimo segundo de bachillerato, está despreciando de un plumazo el trabajo de docentes y estudiantes. Las razones por las que la selectividad no funciona son otras, y haría bien el ministro en escuchar a la comunidad educativa para conocerlas.

Pero lo que se quiere implantar ahora es un sistema de reválida que evalúe exclusivamente lo que la OCDE tiene en cuenta: aquellos aprendizajes imprescindibles para ser un trabajador versátil y sumiso. Parecemos olvidar a veces que la educación, como ya dijera Neil Postman, ha de ayudarnos no solo a ganarnos la vida, sino también a construirnos la vida, individual y colectivamente.

Dos consecuencias inmediatas tiene esta “cultura de la evaluación”. Una, que lo que PISA no evalúa no tiene ya legitimidad académica. Por eso el ministro se permite hablar incluso de “asignaturas que distraen.” ¿Pero de qué distraen? Si queremos ayudar desde la escuela a desarrollar el talento que cada persona encierra, mal camino llevamos enarbolando las tijeras de podar. La manera de combatir la excesiva fragmentación del currículo no es “suprimir las optativas”, “especializar los centros”, “racionalizar la oferta”. De lo que se trata es de apostar por un aprendizaje por proyectos que ayude a integrar, a establecer vínculos, a conciliar las distintas miradas que la ciencia y el arte ofrecen sobre los problemas esenciales de la condición humana, del mundo que habitamos.

Causa estupor leer que “los alumnos españoles tienen más horas de clase en total, pero menos horas de clase en lectura y matemáticas que sus compañeros de la OCDE.” Pero, ¿no habíamos quedado en que enseñar a leer es una tarea conjunta de todo el profesorado, puesto que aprender a leer significa aprender a leer diferentes tipos de textos, también los específicos de cada una de las ramas del saber? ¿Y qué pasa en cambio con la oralidad, siempre extramuros de la escuela? Tanto empeño en preparar alumnos “excelentes” y olvidamos que para ser un buen médico hace falta también saber escuchar…

La segunda consecuencia tiene que ver con el para qué de tanta reválida. Una reválida que tiene como único objetivo premiar o castigar al examinando con su apto o no apto (examinando que se habrá examinado ya una y mil veces a lo largo del curso, pero de cuyos examinadores el Ministerio al parecer desconfía). Evaluar es otra cosa: es detectar —a tiempo— qué está funcionando y qué no para poner remedio temprano a los problemas.

No es este el caso. La administración se lava públicamente las manos de cualquier responsabilidad en el proceso: “El principal objetivo de esta reforma es mejorar la calidad educativa partiendo de la premisa de que esta debe medirse en función del output (resultados de los estudiantes) y no del input (niveles de inversión, número de profesores, número de colegios, etc.)”. Para dar —añadimos nosotros— más complementos de hierro a quien más hierro tiene. Esto es, sencillamente, hacer dejación de la responsabilidad de educar. Negar la educación.

Ojalá fuera cierto, como rezaba la nota de prensa con que fue presentada, que la reforma que se plantea pretende ser gradualista, prudente y basada en el sentido común”. Habremos de confesar que hasta el momento no hemos visto sino imprudencia, precipitación y una pavorosa falta de sentido común. Confiamos en que sea cierta la voluntad de diálogo con la comunidad educativa, porque una Ley de Educación no debiera aprobarse, pese a lo afirmado por José Ignacio Wert en el Campus FAES 2012, con consenso o sin consenso y además contrarreloj.

Y mientras tanto, sigamos hablándoles a nuestros jóvenes de la necesidad de “incentivar el esfuerzo” mientras nos peleamos en público por instalar Eurovegas a la vuelta de la esquina.

Frenemos esto. Todo esto.

Guadalupe Jover es profesora de educación secundaria y socia de Ciudadan@spor la Educación Pública.

PSOE: El aumento de alumnos por aula es un «retroceso»

Exacto, los ratios tercermundistas nos vuelven del Tercer Mundo:

 

http://www.abc.es/20120729/comunidad-castillalamancha/abcp-psoe-aumento-alumnos-aula-20120729.html

ABC TOLEDO
Día 29/07/2012

La diputada regional del PSOE Carmen Rodrigo ha asegurado que el aumento de ratios de alumnado por aulas en Castilla-La Mancha supondrá «un retroceso injusto» en la educación regional e «imposibilitará» que se pueda dar clase de una forma adecuada. Dijo que esta decisión aleja a la Comunidad de los países con mejores ratios, como Finlandia, y la colocará en la misma situación que Turquía, Indonesia o Brasil. Para la diputada regional, estas nuevas ratios van en contra de «todos» los planteamientos de equidad para evitar el fracaso escolar y tender a la educación de calidad. «Se hace todo lo contrario, desmantelar y denigrar a la educación pública para privatizarla porque, como ya está ocurriendo en Illescas, se conceden aulas o clases a colegios concertados quitándoselas a la educación pública», señaló.

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Tengo una mamandurria

 

Un artículo que está dando mucho que hablar:

http://www.elmundo.es/elmundo/2012/07/28/cultura/1343476204.html?cid=SIN12201

Sí, yo también tengo una mamandurria. Exactamente 426 euros al mes. Gracias a ella, y al comedor de Cáritas y a la Cruz Roja, mi familia y yo tenemos ropa y comidapagamos los recibosrecargamos los dos móviles prepago con los que nos apañamos los cuatro y nada más. Los ahorros que fui haciendo para cubrir mi vejez pagan por ahora la hipoteca y así al menos no nos tenemos que ver en la calle. Pero echo cuentas y unos días me sale que bastarán para amortizar todo el préstamo y otros días me sale que no. Dependerá de cómo vaya el Euribor.

Tengo cincuenta y tres años y soy o fui ingeniero, pero desde hace tres años, cuando la crisis fulminó a mi empresa y mi empresa me fulminó a mí, no encuentro trabajo. No es que no haya visto ninguna oferta, pero en todas prefieren a titulados recién salidos, que son los más adaptables a las condiciones, desde el salario basura hasta la jornada infinita, que el nuevo modelo de relaciones laborales lleva aparejado. En vano he intentado hacerles ver a mis potenciales empleadores que estoy dispuesto a pasar también por ese aro. Me ven las canas, me ven la tripa y acaso calculan que mi salud cardiovascular no es óptima para asumir semejante desafío. Que pase el siguiente.

También he visto que hay ofertas de empleo en el extranjero, pero ahí la juventud pesa todavía más. He pasado dos procesos en los que fui siempre batido por chavales más jóvenes. Entre otras cosas, como la ausencia de cargas familiares que los distraigan o los vayan a deprimir con la añoranza del terruño, aquí resulta definitiva la baza de los idiomas. Todos estos han pasado un año de Erasmus en Londres o en Edimburgo o en Manchester. A mí me dieron francés en el colegio y el bachillerato, y el inglés que chapurreo lo he ido aprendiendo a bocados por el camino. Con eso, no puedo medirme con ellos.

De modo que aquí sigo, y cada día las perspectivas son un poco peores. Con cinco millones ya muy largos de desempleados, toda la obra pública parada y la privada bajo mínimos, mi empleabilidad resulta igual a cero, pero he aquí que esta semana he aprendido que yo soy el problema. Yo, y mi mamandurria.

Que me perdone quien tenga que perdonarme, desde el Dios Todopoderoso que está en lo alto hasta el último de mis conciudadanos para los que represento una carga insufrible, pero no puedo evitar acordarme de lo que sé y he visto, cuando aún estaba en el mundo con un traje y una corbata y un maletín lleno de papeles.

Las comilonas pantagruélicas repletas de concejales y politicastros de diputación provincial que inexorablemente se contabilizaban como gasto deducible, disminuyendo la cuota a ingresar de la empresa. O los BMW o los Mercedes en renting o leasing, que disfrutaban los que dirigían el cotarro y cuyas cuotas también iban a mermar lo que al final del ejercicio se le abonaba al erario público (durante cuatro años, incluso tuve yo uno, aunque el mío era sólo un Citroën grande).

Una vez me contaron que en cierta empresa, un banco para más señas, se hacía lo mismo pero con el avión a disposición de la cúpula y con cosas aún más escandalosas. La gente se sorprendería, si supiera los impuestos que pagan quienes más dinero mueven. Cómo, año tras año, les llega a salir negativa la declaración.

Nada de eso son mamandurrias, claro. Eso se llama optimización fiscal. Como tampoco lo es que una diputada y ministra con nueve propiedades inmobiliarias, una de ellas en Madrid, reciba una indemnización por vivienda para que pueda alojarse dignamente en la capital. Mil ochocientos euros, o lo que es lo mismo, la limosna que yo recibo multiplicada por cuatro. Eso, insisto, no es una mamandurria. Eso es una indemnización.

Sí, vengan a por mí. Me lo tengo merecido.

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